Viernes 28 de abril, 2006: Joshua Tree

Joshua Tree, California
Todo empezó en el desierto. Durante la noche del viernes, anduvimos de vagos por Joshua Tree, California. Ahí nos encontramos con un actor que salió en Fight Club. Nos brindó marihuana y nos dijo que él también iba con destino a Coachella. Después nos encontramos a unos hippies de Fairfax, California, muy buena onda todos. También nos brindaron de su hierba. Tenía sabor a chocolate y frambuesa. Deliciosa.
En la noche salimos a buscar “la puerta de hierro,” que según la leyenda de Joshua Tree, era la puerta a la cueva donde un antiguo ranchero tuvo preso a su hijo, quien era un retrasado mental. No la encontramos, pero andar perdidos y escalando por el desierto de noche fue divertido.
A la mañana siguiente nos trepamos a la “carreta de batalla,” un viejo volkswagen que nos transportó hacia el sur, donde nos esperaba la música.
Sábado 29 de abril, 2006: Coachella, 1er día
Empezemos por lo bueno: el traficar substancias ilegales por la entrada no fue difícil.
Ahora a la música: de entrada nos fuimos a escuchar a Head Automatica, pero valieron madre. No los conocíamos y nos hicimos güeyes pensando que por el nombrecito iban a ser buenos. Nos largamos a la mitad de la segunda canción.
Nos fuimos caminando hasta llegar a la tienda donde estaba presentandose un hip-hopero albino de Minneapolis, llamado Brother Ali. El cuate nos levantó el ánimo un buen al rapear sobre la guerra de Irak y el dicho culto “a la belleza.” Aquí empezó el baile. Era un ruidito que se quedó dentro del alma que nos hacía mover la cabeza y menear el cuerpo. No dejó su estancia en nuestros seres sino mucho después de habernos despedido del desierto.
Después de Brother Ali, decidimos ir a ver a un grupo llamado The Like. Tampoco nos gustó, pues nos parecían un poco pop al estilo Beverly Hills 90210. A comer, entonces. El andar de vagos, escalando montañas en el desierto de Joshua Tree nos había dejado un hueco en la barriga.
¿Cuánto cuesta la comida? Aproximadamente U.S. $12.00, por persona. (No incluye cheve).
A lo que sigue, pues. The Walkmen, quienes empezaron muy bien, vestidos de traje y corbata, y llenos de energía. Terminaron el set con su famoso sencillo, “The Rat”. Aunque estuvieron divertidos, creo que The Walkmen dejaron un poco a desear, pues la mayoría de sus canciones suenan bastante similares y una persona como yo a veces puede aburrirse. Ni modo.
The Zutons fueron los que realmente empezaron el concierto para mí. Super relajados todos ellos, tuvieron uno de los mejores espectáculos. Prendieron a todo el público, y ya cómo que se empezaba a sentir que el desierto también sería un protagonista. Más agua, más hierba.
Tuvimos que partir un poco antes de que terminara el set de los Zutons para poder llegar a tiempo a ver al grupo australiano, Wolfmother en otra escenario. Fue bueno haber partido un poco antes ya que la tienda se llenó de gente, y con buena razón, pues si han leído por ahí algunos diarios del evento, se podrían enterar de que este grupo tal vez tuvo la mejor presentación de todo el día, aparte de Ladytron y Daft Punk, (a quienes no fui a ver por idiota).
Después del set de los australianos nos fuimos a sentar en la sombrita y a tomar agua. Mientras estábamos ahí muy tranquilos chupando humo maligno de la pipa, nos llegó una linda muchacha preguntándonos si “estábamos bien,” lo que era código para ofrecernos hongos alucinantes. Fue buena inversión. Después venderíamos lo suficiente en mota para balancear la compra de los hongos. Desde la sombra escuchamos a Animal Collective mientras fumábamos.
Al terminar el set de Animal Collective se presentó My Morning Jacket en el Outdoor Theater. Nos detuvimos y nos llegó muy bien la onda. La música de My Morning Jacket fue variada, desde una balada triste al rock n’ roll y al electrónico. Al terminar My Morning Jacket vimos un poco de Sigur Ros y nos echamos un volado para decidir entre Devendra Banhart y Ladytron. Ganó Devendra, pero parece que perdimos nosotros porque según nos contaron, Ladytron tuvo un buen set. Ni modo. Devendra nos puso en buena vibra para comer hongos.
Íbamos a ver a Cat Power pero decidimos al final ir mejor a fumar y a entretenernos con Franz Ferdinand mientras esperábamos a Depeche Mode. Franz Ferdinand fue muy divertido, pero como estaban entrando en acción los hongos, nos perdimos un poco.
Depeche Mode fue increíble de nuevo. Un juego de luces como nunca había visto, y eso que he visto a Nine Inch Nails tres veces ya, (incluyendo una vez en Coachella, el año pasado). Cuatro pantallas gigantes que rotaban, dos pantallas aún más gigantes a los lados, y Depeche Mode haciendo de las suyas, como siempre. Todas las canciones fueron clásicas, sólo tocaron algunas nuevas y una que otra de Ultra. Hongos y Depeche Mode al aire libre, no puedo más que recomendarlo.
Para terminar, She Wants Revenge. Muchos fueron a ver a Daft Punk, y nos contaron que fue un espectáculo increíble. Pero, de nuevo, tuvimos que escoger y nos fuimos por lo nuevo. She Wants Revenge estuvo de poca madre.
Después del concierto nos brincamos la cerca que mantenía separados a los que acampaban de los que no, y nos quedamos como hasta las cuatro de la mañana fumando y platicando con amigos que nos encontramos. Fue una buena desvelada, pero nos costó un poco al siguiente día.
Continuará…